Solo de Dios se puede decir que es Alto y Sublime. Su grandeza sobrepasa lo infinito del cielo. Dios habita la eternidad : esta expresión es insondable para los seres humanos, quienes estamos de paso por esta tierra, como llevados por el tiempo. Qué magnífica dignidad para el Señor vivir en la eternidad ! Su nombre es el Santo : en la pureza perfecta, es ajeno a todo mal y está por encima de todo, es el Dios bendito (1 Timoteo 1:11).

En qué lugar habita un Dios así ? Vive en la altura y la santidad, por encima de la concepciones humanas, en un lugar santo, separado de todo mal.

Qué impacto tienen estas declaraciones en nosotros, que por nosotros mismos somos indignos de entrar en su presencia ! Sin embargo, Dios no se detiene ahí. Cosa sorprendente, él habla de morar con el quebrantado y humilde de espiritu ! Si, así es nuestro Dios.

  Pero el cristiano pronto tendrá el privilegio de estar con él en su casa, la casa de mi Padre, dijo el Señor Jesús (Juan 14:2).

El que es humilde de espíritu sabe que es indigno de la gloria infinita del Señor, pero qué gozo cuando está en su presencia ! Sí, Dios vive realmente con nosotros los creyentes, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.